| [::..Arch & Box..::] |
Anuncios Contadores
|
| [::..otros links.::] |
| :: muzikas & letter. [>] |
| :: p o 3 t r y [>] |
| :: P a i n t [>] |
| :: >> Fotos en biaje [>X<] |
| :: >> Fotos en B & W [>X<] |
:: 4.12.07 ::
branislav prelevic Todo lo que te rodea
Todo lo que te rodea palpita dentro de ti:
sol, tierra, agua, aire.
Por eso hoy te estás volviendo sequía,
mañana, simple, un terremoto,
otro día, el torrencial,
el tercero, la transparencia
que a uno le posibilita
mirarse en el fondo
de tu inmensa profundidad.
Al mismo tiempo toda tú eres
el oído que escucha
cómo bate el mundo
dentro de tí.
del libro "Transparencia imborrable" Poemas 1985-1989, Belgrado, 2000
:: ROBERTO AGUIRRE MOLINA 6:23 PM [+] ::
...
:: 11.6.07 ::
Guillermo Hennekens, grabado
para el libro de Francisco Rodriguez: "Lengua que no anochece"

:: ROBERTO AGUIRRE MOLINA 6:52 PM [+] ::
...
:: 18.4.07 ::
Fabián Herrero ~ En el barco de la noche (1989-2001) ~ ediciones delanada, santa fe, 2.002.
Hoy, devuelto, llega a ti
este hermoso libro del alma,
a mirarte y dice: quizás, algo
vuelve: viendo el mundo a
través de los dedos del viento
en mi corazón.
Ricardo E. Molinari
Días oídos
Mirás por la ventana.
¿Mirás hacia el pasado
o hacia la calle?
Las olas
del pasado vuelven a vestirte
de ceniza. Juegan,
juegan con vos.
Fantasmas que dan vueltas,
que tuercen las palabras,
en silencio, silencio
por todas partes.
Y una vez más
no sabés sí ese silencio
viene del pasado
o del mundo. Porque
el silencio del mundo es el grito
del mundo.
Y volvés a esperar, bajo
ese sol, tocando,
levemente,
nuestros cuerpos desnudos,
otras, otras palabras
del mundo.
Andás. Mirás todos esos caminos
abiertos en tu mente.
Te gustaría
que la luz dorando el aire
nos dejara,
de algún modo,
su esperanza escrita
sobre la frente.
Un hombre solo entristece la calle,
la ciudad. Otro hombre
que desde aquí
no se ve, canta,
canta en plena noche
hasta encender una luna detrás
de un montón de casas.
Son un montón de casas frente a la luna.
Una luna suave
y unas casas tan cercanas a la Tierra
del Viento.
Dulcemente los árboles
cargados de verdes hojas
contemplan los autos semivacíos,
las calles mojadas donde
querés,
quizás querés recordar
tu rostro en la dicha
de la luz...
y dejar que pase sobre el cielo...
mientras estamos desiertos...
Mirás
la boca pintada de la nube
de julio, inmensa,
junto al espejo de frío.
Querés hundir el rostro en un claro
de nubes, quizás
querés recordarte desde una lejana
altura...
Y pensás, estás pensando
que es el momento de entrar
en las cosas más pequeñas
que viven en el aire humano
y no humano que nos unifica
y nos sostiene
como un suspiro.
Sí, debería
deshacerse el humo
del estúpido orgullo
como permanentemente,
en el verde
de su abundancia se desvanece
el presente,
el presente
que desgarra las nubes que alto
retienen el rostro de las pequeñas cosas,
y te asomás al cielo
que lanza el deseo donde vivís
supremamente
el presente, delicia
de encendernos en un viento
cargado de voces
cargado de risas.
Como un suspiro
de la tierra, respirás,
respirás sentado
en tu cielo.
¿Recordás?
Un silencio descansa
en tu cuerpo, que ayer
o antes de ayer casi confundías
con la primavera.
Sí, alejáte
del presente
cuando es un día
de brillantes miedos.
Como un suspiro de la tierra
la boca pintada de la luna
ahora te llega
a la sangre,
y siempre, y sin cesar
caminás, caminás por el mundo
inalcanzable...
Pero ¿cómo podés caminar
aquí
con tantas cosas
arriba
ahí
sobre la superficie, cómo
podés caminar
si hay un mar
de melancolía debajo
de la superficie?
¿Y más
mirás?
Y mirás el tiempo, mirás su lastimosa
sensación de soledad.
Lo mirás todo, ahora que has vuelto,
aquí, a conversar con amigos, rodeados
de gestos, de queridas palabras.
Pero algo te atormenta,
y de ninguna manera podés dejar
de preguntar.
¿También estoy yo
detrás del grito que sobre mí
se desploma?
¿Soy yo o es el mundo?
El agua que llora en interminables túneles.
*
En el barco de la noche
Amigos, esta tierra es esa luz
que dulcemente oculta;
estamos juntos y somos
hermosos, junto al barco de la transparente
noche de lágrimas.
Tanto silencio de la tierra,
a veces, no entiendo,
no entiendo por qué la tierra no hace ruido
cuando sufre.
Amigos, el aire
y la ciudad
tiemblan, aquí
donde mi paz y mis ojos
se encienden.
Tiembla mi paz,
tiemblan las cúpulas del aire.
Amigos, abro las puertas
las ventanas de la casa del dolor,
para que nos mezclemos
con todo el silencio
de las nubes.
Como todo el mundo,
regreso de caminar de un lugar lejano,
un país, amigos, extraño y lejano
que nadie conoce.
Amigos,
veo una ciudad amaneciendo
en una playa, otra
que ha perdido algo
de peso, algunas batallas;
veo una ciudad que huye
de los hombres, no puedo tocarla,
otra ha perdido árboles;
y, amigos, veo una ciudad redonda
como una luna;
y otra ciudad
que no vi en estos días,
ni en este mundo; veo una ciudad
que no puedo tocar,
veo personas
que no puedo tocar
personas que vuelven
de la ciudad, amigos,
arrastrando ramas cortadas
del sol, el sabor
de algunas voces
en sus cabezas,
las pequeñas, las grandes palabras
solitarias.
Hablo de mí, hablo del color profundo
de unas voces, allá lejos, cada vez
más lejos. Hablo de tímidos pasos
en esta ciudad,
hablo de sueños,
de esperanza, de nubes, nubes
que pasaban sobre nuestros rostros
escribiendo una cosa dulcísima.
Pero en estas calles
no hay nubes donde debería haber
nubes. No hay paz
en las calles y nuestros pasos,
lentamente, se alejan. Se alejan
mientras seguimos desencontrándonos
como el viento soñando a los gritos
con territorios suaves.
Amigos, estoy hablando de mí,
estoy hablando de esta ciudad,
que mi corazón no ha mirado
ni una sola vez, porque aquí
han desaparecido las nubes
y la paz, y la tierra es fría, es nada.
(1989)
a mis amigos que se fueron,
a mis amigos que se quedaron.
*
Noche desnuda
Yo...yo, rodeado, solo,
noche rodeándome, yo,
solo, noche, noche rodeándome,
yo,
la noche,
el mar de palabras,
y el dolor inmenso que no suena.
Yo...yo, rodeado, solo,
noche rodeándome, yo,
solo, noche, noche rodeándome,
yo,
yo amo el final de la tarde entrando
en el castillo en el aire arriba
de una mariposa...
y es dulce, esa especie
de sensación
de atardecer
en mí,
y atravesamos callecitas
del corazón, puentes alados, infinitos
inventados de agua, azules en el brillar
de guerras,
pueblos exterminadores de niños arrodillados
en la orilla de pueblos de leche
y Viento...
yo, rodeado, solo,
noche rodeándome, yo,
solo, noche, solo, palabras,
palabras
todavía húmedas palabras todavía a la espera
de un mundo.
Palabras perdidas en ruinas de sueños de dolor.
Yo, rodeado, solo,
noche rodeándome, yo,
solo, solo,
equilibristas sobre el hilo que tendemos hacia el mundo.
Yo, rodeado, solo,
noche rodeándome, yo,
solo, solo,
un silencio
atravesaba la ciudad, mi rostro, el verano.
Detrás estaba el país, detrás
estaban todos esos días
que tiemblan.
Mundo, yo miro y no puedo verte.
Yo...yo, rodeado, solo,
noche rodeándome, yo,
solo, noche, noche rodeándome,
yo,
yo pienso en el amor,
en mis amigos entrando
en el castillo en el aire arriba
de una mariposa...
Yo pienso en altos puentes de frescas voces llamándose.
Yo, yo y mis amigos
suaves como nubes en el cielo
de un sueño,
habláme,
habláme de mis labios
hablando toda la noche
de sueños, habláme,
habláme de mis sueños,
habláme, habláme...
Yo...yo, rodeado, solo,
noche rodeándome, yo,
solo, noche, noche rodeándome,
yo, yo,
soy
la noche debajo
de la noche, labios
desnudos que dicen
un aullido que sueña su sueño
en mí.
Yo, yo, solía despreocuparme
y caminar, caminar tan liviano
como las nubes en un día de sol,
yo, yo, yo simplemente
solía mirar todo el cielo
sobre la cabeza de los hombres...
Yo,
¿yo, la mujer, la patria...¿
y habláme,
habláme, habláme...y tocáme...
(1996)
*
PARTIDO
Para la Licenciada Marcela Sahores,
que gentilmente me dio las palabras
que estaba necesitando
"En este papel te escribo mi tristeza
tan leve que la lleva el viento,
tan buena y tierna que el sol no se sorprende,
noble como el silencio que camina de noche
en la hierba. Simple y pura como el agua que corre
sin que nadie adivine que nació de la tormenta de ayer."
Nikiforos Vretakos
Un pájaro, un puente, un viento
parte 1
La luna cubre con su ala la mitad de mi rostro.
Hoy toco mi parte de pájaro, de puente, de viento.
Hoy necesito ser más que un hombre que tiene
la forma de un grito que dice lo que mi cuerpo
dice.
Hoy me abrazo a un árbol
que crece en la larga sombra del grito mismo
de la vida.
Ardo con llamados sombríos.
Debajo de la luna hay un hombrecito
que soy yo.
*
Sentado en la palmera del cielo
parte 2
caer
como
elevando
con las dos
manos todo
el dolor hacia el cielo,
para
ojos
sin
cielo
mirando calles
sin cielo
lamiéndose
las heridas de un
mundo abriéndose y
tragándonos a todos.
*
Las Heras y Austria
parte 3
Ni inyecciones, ni pastillitas. Quizás algunas personas nacen rotas.
*
parte 4
Mi cabeza es una calle salida del mundo donde aún suenan
los ríos de los hombros debajo de pequeños gritos azules
y blancos.
Mi cabeza perdió pájaros y soles, pero acarician
los fuegos del sol en la salita, los paquetes de palabras,
los días de deseo.
*
Sentado en la palmera del cielo
parte 5
se sube al sol se tira al mar cansado de tirar junta
sus pedazos se pone la cabeza camina pasa quiere vive
anota en un papelito "las hormigas entrarán al viento",
respira.
*
Lleno y roto
parte 6
La palabra de la vida está rota.
Quién puede volar en este aire de túnel olvidado.
*
Sentado en la palmera del cielo
parte 7
Cómo me cansa la charla con mi sombra
en lo alto de la madrugada.
Cómo será el sol cuando atravieso el amanecer como un salvaje.
*
En las altas nubes
parte 8
Inundado en mi grito de camisa de humo secándose
en los alambres del discurso de Dios junto a casitas
de escritura de niño sueños
de pájaros en la cabeza de la mujer
subiendo a un árbol
en la espalda de la nube en la espalda
de la luz. Quiero a esta mujer
para volver a mis hombros de vino,
a mi rostro de vino
iluminado con fragmentos de estrellas.
Es enorme la noche
y yo extraño mi viejo corazón
de vino. Extraño el suavísimo arroz
cayendo del pecho de la luna, ahora,
ahora que estoy cayendo adentro
de mi corazón,
mi corazón,
mi pesado corazón de piedras.
Mi corazón agitado
necesita llenarse
de dulces voces,
que brillan lejos
y lentamente suben las montañas
del corazón.
De toda esta ciudad
y de mi corazón,
llegan éstas palabras cansadas
sobre las olas de los sueños.
*
Ojos sin cielo
parte 9
Un miedo que todavía no sé nombrar.
Día claro de sol,
lo usaré de espejo.
Ni puentes, ni ramitas sobre el corazón, soledades,
cáscaras detrás de ojos de trenes extraviados,
incendiándose, con soles de enero
y cigarrillo de palabras.
Tantas calles, tantas salitas abandonadas donde duelen
los soles que no vemos.
Atacános
CIELO dejá sitio para nuestros ríos corriendo encima
de los hombros.
*
Las Heras y Austria
parte 10
Salita pintada con tibios fuegos del sol.
Alguien hablaba con el silencio de un pájaro.
Alguien respondía con el silencio de un niño.
*
Ojos sin cielo
parte 11
Lleno
y roto, en la calle me llené de miradas
de ausentes.
*
Las Heras y Austria
parte 12
Detrás del vidrio del invierno, en su pobre cuerpo,
el sol, se sentó a mirarme.
¿Exactamente
qué mira, qué anota
en su cuaderno?
:¿Avanza la mañana y todavía no puedo pararme
sobre el mundo.¿ Escribo en mi cuaderno de días rotos
con soles fríos.
Pero no me voy todavía. Miro hacia el patio,
porque quiero saber qué trae el viento
entre las manos.
*
En la tierra del Viento
parte 13
Esa luz que cruza mi rostro viene
de un sueño donde soplo
el polvo de mi propia sonrisa.
Risa de los días en que la luna arrastra
un jardín balanceándose casi en el borde
de mi rostro. Días
en que dibujo mi rostro en la ciega tierra del Viento
para poder vivir.
*
Lleno y roto
parte 14
Esta vez me hubiese gustado pasar por debajo
de los días.
:: ROBERTO AGUIRRE MOLINA 11:25 PM [+] ::
...
:: 10.4.07 ::
Jose Kozer - Somero Animal de la Especie.
plegable "El Soplo y El Viento N° 6", ediciones delanada, santa fe, 1988
páginas 2 y 3
p 2-3.jpg
:: ROBERTO AGUIRRE MOLINA 7:08 PM [+] ::
...
:: 1.2.07 ::
Carroña Celeste (*), Horacio Castillo
(El Soplo y El Viento, Ediciones delanada, Santa Fe, 1999)
(*) Bajo el título de Carroña Celeste el poeta realiza una selección de poemas de los últimos cuatro libros.
Horacio Castillo nació el 28/5/34 en La Plata, donde reside. Ha publicado, en poesía, Descripción (1971); Materia acre (1974); Tuerto rey (1982); Alaska (1993) y Los gatos de la Acrópolis (1998)
METAMORFOSIS
Soy el águila que planea sobre su cuerpo resplandeciente, el lagarto que resbala de uno a otro declive, soy el perro ávido de rocío, el tigre que salta sobre el flanco o el hombro, soy la hiena que estira su hocico hacia la noche y se acuesta jadeante junto a la celeste carroña.
(Materia acre)
*
HICE UN HOYO
Hice un hoyo en la tierra y lloré dentro de él; lloré de bruces, hasta que el llanto llegó al fondo, hasta que todo se anegó, hasta que brotó de la profundidad un tallo que nadie hubo tocado.
(Tuerto rey)
*
ELLA EN SARDES
Ella, a menudo, en Sardes,
tendrá su pensamiento aquí.
Como el caballo rompe el ronzal
y corre libremente por la llanura,
así volará hacia aquí,
con el destino atado todavía al cuello.
Cuando estuvo entre nosotros,
en ti echó raíces, de ti se nutrió,
pues toda alma es parásita
y sólo a expensas de otra alma crece.
Por eso ahora, en Sardes,
afilando el ojo en el esmeril,
ella tendrá su pensamiento aquí,
lejos de sus brazos, en su dominio bárbaro.
(Tuerto rey)
*
DICE EURIDICE
La ansiedad me dominó, y luego la inquietud, cuando supe que venías:
horror de que me vieras así, con este tocado de sombra,
el pelo sin brillo ¿ el pelo, que el sol no se cansaba de dorar.
Terror también de que no fueras el mismo ¿ el que permanecía en mi memoria ¿
y al mismo tiempo curiosidad por ver de nuevo un ser vivo.
Hace tanto que nadie venía por aquí,
tanto que nadie se llevaba un alma o un perro,
que cuando oí tus pasos y tu voz llamándome,
cuando por fin te estreché, más que a ti estaba abrazando a la vida.
Después tu calor me condensó, me sacó como una vasija,
y caminé por el sombrío corredor
otra vez con aquella máquina atronadora dentro del pecho
y un carbón encendido en medio de las piernas.
Caminé de tu brazo, imaginando ya la luz,
los árboles junto a los cuales caminábamos,
aquella habitación llena de espejos
donde flotábamos como dos ahogados.
Hasta que de pronto tu paso se hizo nervioso,
tu pensamiento se espantó como un caballo,
y vi que tratabas de desprenderte de mí,
de librarte de la trampa de la materia mortal.
¿No te vayas ¿ supliqué ¿ no me dejes aquí,
déjame ver de nuevo las nubes y el sol,
suéltame por el mundo como una potranca tracia.¿
Pero tú ya corrías hacia la salida,
y durante siete días y siete noches oí cómo llorabas,
cómo cantabas en la ribera del río infernal
nuestra vieja canción: ¿Lo lejano, sólo lo más lejano perdura.¿
(Alaska)
*
BOSQUE EN LLAMAS
Esta intrincada red de tramas y reflejos es nuestro hábitat.
Aquí edificamos, en el fuego. Y una ola más pura que el aire,
más clara que el agua, socava los cimientos.
Abre la ventana: el bosque en llamas.
Pisa el umbral: la vida camina sobre las brasas.
Aquí edificamos, en el fuego. Y alrededor,
un orden nuevo condenado a morir,
un orden viejo condenado a nacer.
Abre la ventana: la vida al rojo.
Pisa el umbral: ceniza celeste.
Aquí edificamos, en el fuego. Y el alma,
como un pavo real, abre su cola en el incendio
(Alaska)
*
MUJER PEINÁNDOSE ANTE EL ESPEJO
El peine va y viene por un campo de azafrán,
mientras la mirada recorre el óvalo del rostro,
las líneas de las cejas,
el lóbulo casi transparente de la oreja,
los ojos donde una sustancia viscosa
la adhiere a pensamientos antiguos,
hasta que una ráfaga la arroja hacia atrás,
lejos, como un pájaro marino,
al jardín donde espera el paso del rey,
pero el rey no ha pasado, o ella no lo vio,
y se sienta con el ramo sobre la falda
a escuchar la música de las rosas,
mientras todo se detiene a su alrededor,
el viento entre las hojas, las palomas en el tejado,
la sombra del mundo sobre sus párpados,
y sube los escalones del Primer Sueño
donde se sienta nuevamente en su jardín
a esperar el paso del rey,
pero el rey no ha pasado, o ella no lo vio,
y subiendo los escalones del Segundo Sueño
se sienta con el ramo sobre la falda
a escuchar la música de las rosas,
pero el rey no ha pasado, o ella no lo vio,
y sube los escalones del Tercer Sueño,
siempre con el ramo junto a la falda
y la mirada detenida en el seto,
pero el rey no ha pasado, o ella no lo vio,
y se pierde en los caminos de lo Desconocido,
se extravía hacia Nunca o Ninguna Parte,
en el confín de los sueños, allí donde nace la realidad,
y de pronto se mueven o parece que se mueven las ramas,
alguien ha pasado el umbral de las rosas
y está despierta, vive otra vez,
después del sueño de quinientos años,
y todo se pone otra vez en movimiento,
el viento entre las hojas, las palomas en el tejado,
la sombra del mundo sobre sus párpados,
esos labios que ahora se pliegan en una sonrisa
mientras la mano se detiene en el aire
y una manada de soles corre por su espalda hacia la libertad.
(Los gatos de la Acrópolis)
*
EPITALAMIO
Tálamo del olvido, allí yacíamos,
prisioneros de un deseo que no era nuestro,
mientras afuera entonaban cantos nupciales
y la Gran Rueda de Silencio pasaba sobre los sueños.
Allí yacíamos, atados de pies y manos,
y se sacaba a nuestro lado la mancha roja de la vida.
¿Pero quién fue el primero en oír la campana?
¿Quién el primero en despertar?
(Alaska)
*
HISTORIA CALAMITATUM
Esta pena es pasajera, no eterna.
Tiende a purificar, no a condenar.
Segunda carta de Abelardo a Heloísa
¿Adónde ir ahora? ¿Cómo reaparecer ante el público,
para que todos me señalen con el dedo
y se ensañe la compasión? Ya no soy, para el mundo,
sino un espectáculo abominable, escándalo, un eunuco
excluido, como animal mutilado, de la asamblea de Dios.
La ley homicida me ha juzgado de esta manera
para que purgue las seducciones de la carne y del siglo,
pero el aguijón del pensamiento, más poderoso que el
de la carne, aviva la hoguera de la voluptuosidad
y el fuego se propaga desde el cielo al infierno.
El dolor infligido exaspera todavía más
porque el pensamiento, ay, a diferencia de la sensación,
no se consuma, y se revuelve sobre sí mismo
buscando esa muerte donde todo halla reposo.
Para mí no hay corona, y puesto que un abismo
separa de la esposa blanca por los huesos,
espero otro nombre mejor que el de esposo,
el nombre verdadero que jamás perece.
(Los gatos de la Acrópolis)
*
LA VIRGEN
Herida por el rayo ardo sólo para mí.
Mi demanda es una demanda de privación.
Mi ofrenda es una ofrenda de plenitud.
La promesa nos mantendrá vivos, la consumación nos destruirá.
Todo conocimiento es conocimiento nupcial. Este es mi
don, el misterio que me ha sido confiado: mi cuerpo
vuelve a cerrarse como una flor nocturna.
¿La memoria también?
Nada sé.
Gracia de lo nunca poseído, el objeto redentor.
Enséñame a nacer.
Pongo en tu dedo el anillo que se quita del dedo de los muertos.
Enséñame a morir.
Pongo en tu boca el óbolo que se pone en la boca de los vivos.
Sangre de santos hirviendo.
Madre de todas las rosas.
Y una herida cuya sangre hace sanar.
Ya soy libre.
Ya soy sierva.
Mira: muchachas lavan sus muslos en un río inmóvil.
El cuerpo olvida toda caricia, toda escoria.
Y se ha cerrado el ojo de la paloma.
El misterio se ha cumplido.
Se llama vida.
Y ardo nuevamente para mí y para ti.
¿Hasta el fin?
No hay fin.
(Los gatos de la Acrópolis)
:: ROBERTO AGUIRRE MOLINA 6:55 PM [+] ::
...
:: 30.10.06 ::
de: Marca entre lo blanco, Francisco Rodriguez, Dunken, 2.006.

:: ROBERTO AGUIRRE MOLINA 7:02 PM [+] ::
...
Marca entre lo blanco, Francisco Rodriguez, Dunken, 2006.

:: ROBERTO AGUIRRE MOLINA 7:01 PM [+] ::
...
:: 22.6.06 ::
Roberto Daniel Malatesta - Del cuidado de la altura del níspero
ediciones delanada, santa fe, 1992.
bob, fotog roberto aguirre molina
DEL CUIDADO DE LA ALTURA DEL NÍSPERO
Habrá que podar la rama del níspero
para que ascienda y la armonía sea en lo alto.
No se trata de desgarrar sin cuidado,
se trata del cuidado de la altura del níspero;
se trata de respetar el acuerdo
con aquellos elementos que le son fieles:
la luna propicia, la luz que enmarca su silueta
y con la cual proyecta sombra sobre verdes menores.
Habrá que podar la rama precisa,
aquella que por lo bajo resta fuerza y aploma su figura,
la que quitará furor a las ramas exploradoras de climas azules.
Se trata de disponer de elementos en desorden,
de conducir el impulso que generar, fiel a su principio,
la explosión hasta entonces dormida en códigos de luz.
*
DESCRIPCIÓN Y CONSIDERACIÓN DESDE UNA VENTANA
Entre las flores
desciende y estalla la luz,
las hojas de los arbustos aparecen,
desaparecen,
hasta un simple cascote
se ve feliz,
se cree flor
o con derecho al mismo amor.
Esto puedo sentirlo
desde mi ventana;
no hallo motivos para culparle,
no tengo argumentos
para contradecirle.
*
CINTA DE COLORES
De mis cintas de colores
se ríen los pájaros,
entran y salen,
vienen
y van, de la cebolla
a la espinaca.
Se ríen,
y yo los dejo,
los dejo reír mientras
prosigo
colocando
mis cintas de colores
para espantar pájaros.
*
EL BUEN VECINO
A través del aire límpido de mayo
Clic...
Clic...
las tijeras de podar
del buen vecino.
Duelen un poco,
bajo la luz brillan,
vacilan
y vuelven a arremeter.
Duele
aquel desmembrar en seco:
ramas de fresno
sobre la gramilla.
Duelen
un poco, dolerían
mucho más
si uno no supiese que él,
el buen vecino,
cree en la primavera.
*
LA LLUVIA DOTO DE UN NUEVO ORDEN
La lluvia dotó de un nuevo orden al viejo lugar de paseo,
el zanjón cantó como un arroyo barítono
para la sinfonía de las hojas,
una garza blanca como nunca antes por aquí
sobrevoló en vuelo nupcial
los charcos entre el verde,
entre árboles chorreantes.
La lluvia con la secreta misión de su lengua antigua
tocó los pobres elementos
y repartió nombres nuevos;
tal es así que aún
un tronco podrido que asoma del agua
parece sonreír, y en efecto,
lo hace en el alma que es el alma de todas las cosas,
sosteniendo el radiante cansancio
de una belleza esforzada, y al fin,
redescubierta.
*
NO TODO ESTA BIEN AQUÍ
No todo está bien aquí, dices;
se ve un hierro oxidado y te preguntas ¿pero qué hace aquí
este viejo hierro oxidado?
el ojo externo es el que examina y pregunta
mas el ojo interno el que sabe que un día
el hierro sostendrá una enredadera. Con este conocimiento, calla.
También están las flores ¿que no están¿
varias veces tentado por comprar plantines
y en poco tiempo poseer lindas flores,
pero habitado eres por la convicción
del cultivo de semillas,
es así que por el momento no hay flores
sino pequeños brotes verdes;
del cultivo de semilla pretendes
una actitud casi rezo.
Ah deja que el ojo externo diga:¿pero dónde están las flores?
no te inquietes por la mirada rápida del que
inspecciona bárbaramente,
se sostiene el ojo interno del encanto del jardín futuro,
se alegra de lo real nutriéndose en lo prefundo
donde crecen semillas que serán
llamadas por la luz
a romper las cáscaras de las apariencias.
Esto ya es veraz. Ya es
un hecho.
*
CONVIVEN EN PAZ LA ARENA, LA GRAMILLA
Conviven en paz la arena, la gramilla, un trozo de contrapiso,
también está la roja cintura de ladrillos que, a escasa altura rodea la arena,
unas plantas verdes que florecerán aquí o donde sea,
sin pretensiones por llamar la atención a los comercios de flores.
Todo esto es muy simple,
alguien dirá que la escena no sólo es pobre sino descuidada,
que bien haríamos en quitar el contrapiso,
en limpiar la arena de gramilla,
en agregar algunos detalles más, pero,
hoy no es el caso, se trata
de que allí están en paz bajo el tibio sol
los cuerpos y una sustancia casi palpable.
Hoy la belleza es un asusto muy profundo como para opinar ligeramente.
Ni en lo que se quita, ni en lo que se pone,
echada y despreocupada,
dentro del brillo y no el brillo,
el asunto es muy claro, y a veces
Transparente.
*
DIGAMOS QUE LA CALMA...
Digamos que la calma se refugia en la tarde,
que abre unas manos amarillas,
linde luz,
para recibirla en su vientre de hojas deshechas,
ahora bien, no dejemos de expresar lo imposible
que resulta resumir así
tal vaivén de hojas
y caídas inesperadas sobre la gramilla
con su brío de mayo,
ah los caminos del otoño, recordar a Juanele, vagar con él
por los atardeceres cuando un vapor tan liviano
divaga bosques traslúcidos de aromos, y una que otra garza
o alguna bandada de patos
surca el cielo en dirección al bañado.
Ahora son
las hojas, esa guarida del éxtasis,
el guiño de la luz, la calma
una llamada,
es entonces que
digamos lo pequeño que podamos decir
y caigamos en silencio.
:: ROBERTO AGUIRRE MOLINA 6:43 PM [+] ::
...
:: 2.6.06 ::
Liliana Lukin - Construcción comparativa
aberrante sujeto - ediciones delanada, santa fe, 1998
Liliana Lukin nació el 18/12/51 en Buenos Aires, donde reside. Ha publicado, en poesía:
Abracadabra, Ed. Plus Ultra, Bs.As.,1978; Malasartes, Ed. Galerna, Bs.As,1981, Descomposición, Ed. de la Flor, Bs.As.,1986; Cortar por lo Sano, Ed. Culturales Argentinas, Bs.As., 1987; Carne de Tesoro, Ed. Sudamericana, Bs.As,1990; Cartas, Ed. de la Flor, Bs.As., 1992; Las preguntas, Ed. de la Flor, Bs.As.,1998; Construcción comparativa, 7 poemas, Plaqueta, Ediciones Delanada, Santa Fe; retórica erótica, poemas, Asunto Impreso Ed., Bs.As., 2002 y Construcción comparativa, poemas, Ed.Alción, Córdoba, 2003.
Construcción comparativa
II
Como un instrumento musical
pequeño -una armónica-
cabe entre las manos
y es el calor del aliento
el suave aliento pasando
lo que le dibuja melodías
así brillante en huecos alineados
según la simetría de un panal
se desordena y posa
la idea de la cosa
que es mi cuerpo
cuando supone amar.
Como una armónica
que imprevisible gime
latiendo más alto
de lo que se espera escuchar
y desciende - hiende- al murmullo
del deseo de una música
así en el hueco de las manos
-los labios penetrando en el metal-
vibro del aire porque no es sólo aire
y el temblor de los dedos
y la presión de las palmas
hacen de mi carne carne
y de mi respiración dulzura
soplos en el silencio
que buscan no desamparar
*
I
Como una ciudad abandonada
donde está intacto
el aire de los muelles
y la música de las esferas
gira en la bruma de aguas que se van.
Suspendida e intacta
sin que el tiempo de las sirenas
que aún suenan cada hora
haya dejado vidrios rotos o basura:
una maqueta
de ciudad en movimiento
eso impecable y sola
en la función prolija de nutrir
los canales y las fuentes
de mantener la red de luces viales
y el cauce de los tránsitos ausentes
a veces un desborde que limpia
restos o bien desbordes
provocados por la memoria
del exceso en el lecho de los ríos.
Ciudad abandonada una
criatura a disposición pero bañada
por el misterio de la extrañeza
(la lejanía del contacto
entre una piedra y una mano)
todo el universo de lo posible
en unas calles vacías que
salvo los niños nadie
se anima a recorrer.
*
VII
Como una constelación
que vista desde la tierra supone
brillo y quietud - destello y suspensión
pero hormiguea y gira
acomodando su sonido
a un disimulado frenesí
así: clarísima y autónoma
sin detener nunca
cuerpo ni pensamiento
-el pensamiento del cuerpo-
actuando sobre un espacio
de sombra y luz
para sostener en el vacío
la consistencia
de polvillo
su carne estelar: piedra
en el aire
fuego en el centro
de la piedra
equilibrio para dibujar
a la mirada formas
y mitos a la imaginación
como una constelación
inventa su plenitud
en la armonía así
deviene ella misma su estar
en la órbita de astros y satélites
ni necesaria ni inútil
su belleza no es otra
que la que figura una lente
(a miles de kilómetros) al ojo
deslumbrado:
una nueva
combinación de cristales
donde lo real -otra vez-
brilla por su ausencia.
*
III
Como un tren en la noche
dejando paisajes sin tocar
se acerca desde lo oscuro al día
asi en el lento vaivén sonoro
el rodar de una idea
hace su viaje destinada a llegar
entre siluetas más o menos inmóviles
al corazón de tus tinieblas.
Como un largo tren
cuyas luces son para el afuera
un faro soluble en el tiempo
del transcurrir entre dos puertos
asi va la vida sobre rieles
hacia un amparo elegido
como estación y como fruto
haciendo el centro del viaje
en aquello que estará a la espera.
Un tren en marcha
que de todos modos se detiene
aquí y allá en puntos necesarios
para la estrategia de avanzar.
*
IV
Como un barco que hunde su materia
para deslizarse en lo superficial
así liviana en la profundidad
mi estela corta en dos el aire
para abrazar en lo denso de la espuma
al amable navegante que hay en vos.
Así como un barco
completo de su misma trayectoria
pone la brújula en un punto
que no es cercano ni lejano
sino que está al otro extremo
y es por eso suficiente
en la necesidad de llegar
está el secreto de las máquinas
que nunca cesan de construir
su música bajo los pies.
Apenas un barco: habitado
por extraños pasajeros
que no modifican la estructura
pero ocupan su lugar
en tránsito hacia una tierra prometida
eso: un barco que puesto a navegar
como por la mano de un niño
en el estanque
sueña con las aguas de este mundo:
un pez en su elemento
no sería menos feliz.
Así surcando mares
y siempre a la proa de sí misma
en la inmensa noche
las más de las veces sin estrellar
¿yo no quiero que nadie a mi me diga
cómo es de amarga y triste
la negra soledad ...¿.
Como un barco
-cuya tripulación solidaria canta
para cubrir la tempestad-
cifra su dirección y lee en el viento
el sentido del viaje
así cubro las olas
con el placer antiguo de avanzar
hacia la lengua de tierra
que cada vez
me ofrece un ancla y un camino.
*
V
Como una lluvia de otoño
que ni refresca
ni aumenta el temporal
pero hace sonidos extraños
sobre las hojas caídas
y desplaza de su centro
de gravedad
el estado de las cosas
temblando de placer
en la tibieza del dolor
y ardiendo al contacto
con la piedra caliente
o helándose de igual
perplejidad
así cayendo en ráfagas
de más o menos intensidad
según la furia
de un viento secreto
y poderoso
creando arroyos de fuga
hacia adentro
y dejando espejos
de agua tranquila
para el trabajo de la infancia.
Como una larga lluvia
persistente
en el surco abierto
por los pasos
deja su hilo que nutre
o que perfora
así ella formaba
de su propia materia
la imagen del llover
lloviendo en los seres
que adoraba
con ternura pertinaz
fugaz y eterna
en la repetición de su dulzura
una llovizna
eso tras la cual brillan
en el aire cristales
o momentos
y todo seca en lo libre
del aire su verdad
pero ha llovido:
no hace
ni frío ni calor
aunque un temblor
recorre
el saber que los amantes
guardan del olvido
como una lluvia
*
VI
Como una rama
cargada de frutos balancea
al rumor del viento
al ritmo del rumor de un viento
su pesadez
su carga en liviandad
y no se deja caer
ni deja que caiga
aquello que de sí brotara
así posadas en lo endeble
ellas hamacan su sentido
en la certeza del quiebre
más repentino cuanto más
pesado está el corazón.
Como la rama de un árbol
que sostenida en el vacío halla su ser
y olvida que caer es posible
así al rumor de unas palabras
al rumor del rumor
de esas palabras
ellas caminan en un hilo
y arman la red
haciendo del sonido un alimento
y del vacío una casa.
Como una rama balancea
sus frutos mientras mece
una y otra vez su humanidad
desprendida del árbol
y golpea
la ventana más alta de la casa
así ellas desprenden
posadas en lo endeble
el perfume de una idea el transparente
perfume
de esos cuerpos maduros
que dan en las conciencias golpes de hoja
sacudidas levemente
por un amor que ondula
-siempre ajeno-
entre sus brazos sabios
de inocencia y maldad.
:: ROBERTO AGUIRRE MOLINA 6:49 PM [+] ::
...
:: 10.5.06 ::
poemas de beatriz vallejos .
está de seibo la sombra del timbó
(Edición especial; 1987, julio; El soplo y El viento, santa fe, ediciones delanada)
fotografia: amancio alem
Está de seibo la sombra del timbó
me tapa el viento
arracimo la red
enciendo la noche
Soy el río
~
más lejos que el silencio
~
está la sombra de rielar
como de azul
cinabrio deshilado
~
ahueca el hombro
aparecido a quién
tizón de crecida
~
limosa eternidad mi nombre
son sus nombres
trasmallo el tornasol
.
rosario, mayo 28, 1987
Esta mañana, el río
Hoy fu distinto, el río
pasó a verme pasar. Ubajay
mi reflejo
y
el poema que se queda
se va
.
rincón, 3/marzo/87
Heredad de ausencia
Hiedra sin más
y hiedra de su sombra
al silencio. De profundo
el verde tenso orea.
Nadie más que sus pasos
.
¿Los pájaros al volar
no dejan huella? Alicia Acosta
Cruzan mi alma
inventan júbilo
aproximan el mar
el sol de emiliano
B e a t r i z
.
rosario, 29 de mayo, 7 hs 20 min
Madre
decía alhucema
alhucemas y sahumaba
las colinas
los visillos del cielo
.
¿Dalia roja en el jardín sepia
de la anciana señora?
Infatua rojo en el jardín
la dalia
en sepia de orfandad. La dueña
deletrea la brisa circular
de los cristales distantes. Dice,
ni otra flor ha quedado.
.
Se inclina el junco
Se inclina el junco,
bebe la sombra del pájaro
.
Del ibyrá-pitá
pétalos
en la calle de arena
el pescador del dorado
.
mariposas volaron
del tronco a la deriva
¿Callado árbol
¿Nadie te piensa?
Entreabre las neblinas, sol,
esa nota celeste es la calandria
que es todos los pájaros
.
Las flores del lejistre
-¿Se ve su pensamiento
al trasluz
de los colores de la brisa
de las fragancias?
-Otoño, otoño. ¡Cuánto he nacido!
.
rosario mayo 28, 1987
:: ROBERTO AGUIRRE MOLINA 7:12 PM [+] ::
...
:: 21.3.06 ::
Anacrónica ~ Patricio Torne
(Ediciones Delanada, santa fe, 1995)
"patri", fotografía roberto aguirre molina
Patricio Torne nació en Helvecia (Prov. de Santa Fe), el 31 de Enero de 1.956. Editó "Órbita de Endriago", 1.989; "Helvecia y otros Tópicos", 1990, "Donde muere la lógica", 1992. Reside en Villa Mercedes (Prov. de San Luis) donde coordina Talleres Literarios de la Facultad de Ingeniería y Ciencias Económico-Sociales de la Universidad Nacional de San Luis, desde 1.985.
Cuéntame una historia
Cuéntame una historia -digo-, y tu cara resplandece.
Una historia breve -insisto-. Pero te inclinas a mí. Tu lengua (ese trépano caliente y sustancial) impide mi obsesión por darte precisiones.
Tu lengua horadándome la boca pronuncia la más bella historia nunca oída.
Alegato del éxtasis en los gestos retóricos de Eros.
La elocuencia cede su lugar a los sentidos: no ya por lo que escucho, sino por el sabor de lo que dices.
La más bella historia relatándose detrás de mis labios.
Ahora que estás a punto de marcharte
Ahora que estás a punto de marcharte, me pregunto acerca de ese lunar en el centro de tu espalda. Su forma está presente en la memoria, y hablo de ello como de un resquicio condicionante en el juego erótico.
No. No es preciso que vuelvas a desnudarte. No hay mejor película que aquella hecha de retazos en la tela de una noche.
Es preferible no volver a comprobar el tamaño de ese círculo perfecto en la superficie de tu piel.
Confía en mí. No vuelvas tus ojos a la espalda dibujada en la luna del espejo.
Quiero ser el primero que lo dice: la forma de ese lunar en el centro de tu espalda, tiene el tamaño proporcional del placer que te brinda la lengua cuando lo roza.
Sentados el uno frente al otro
Sentados el uno frente al otro, y entre ambos el recipiente de loza donde sumerges los pies. El vapor humedece mi rostro cuando me inclino y te acaricio los tobillos.
La nube se expande hasta abarcar la franja luminosa que se escapa del círculo de la claraboya.
En el cuenco de la mano llevo agua.
Lentamente dejo que caiga: primero en una, luego en la otro rodilla.
La acción es repetida varias veces, hasta que la cabeza de uno se apoya en el hombro del otro.
Pienso en la extraña imagen de nosotros: en este lugar donde la luminosidad se confunde con lo espeso del vapor; en este recipiente donde se lavan tus pies.
Me río. Nos reímos cuando descubrimos la idea de sabernos anacrónicos, comportándonos así, en los finales del siglo.
Pliegues de luz
Pliegues de luz filtrándose por la persiana.
Aún es imposible reconocer los objetos en su forma natural.
Trato de adivinar cual es, por ejemplo, la esencia que subyace en esa sombra de contornos pronunciados a un costado de la puerta: líneas delicadas que rigen la imaginación desde lo oscuro.
Es difícil recordar lo que se viera por primera vez, cuando lo único a tener en cuenta era el lecho que se ofrecía sin pudores.
Ahora, después de habernos poseído y del sueño, nada nos queda.
Sólo jugar con la imaginación, y darle nombre a esas figuras donde la luz no llega:
¿Un jarrón? ¿Una lámpara ciega? ¿Una imagen para ser adorada?
A ciencia cierta lo único que adivino es la trama exacta de este cuerpo tibio junto al mío que ahora se incorpora y con una voz, tan débil como la luz del recinto, me pregunta si voy a tomar café.
Al descubierto, el cuerpo de la noche
A descubierto, el cuerpo de la noche deja que la sangre llegue al borde mismo donde la luz y oscuridad hacen la penumbra.
Bajo la escalera de caracol, una tulipa de rayos amarillos corona al gato que duerme sobre un mueble de color negro.
Mientras más demoran en tocar la puerta, más obsesivos se vuelven los movimientos del que espera, exigiendo a las cosas un lugar definitivo.
Hay que cambiar la música -se dice-
Eligiendo lo que en verdad cree que sirve para cualquier ocasión menos para ésta.
Tampoco es acertada la bebida que ha puesto en el vaso para aliviar la espera. Antes que en el baño, prefiere devolverla a la botella.
Después comprobará que la mesa se ha manchado con las gotas a pesar del cuidado, y "Que horror mi Dios -está pensando- porqué estaré tan nervioso".
Mientras retuerce el trapo con el que secará el licor derramado, se detiene: "Es preciso comenzar todo de nuevo"
Lo mejor es sentarse. Jugar un solitario.
Quedar abatido por sí mismo.
Confundirse en la penumbra.
El modo que opera la trama de la noche
El modo que opera la trama de la noche y el olor de las frutas cuando pasa la tarde.
Así este cuerpo sujeto en otro cuerpo predispuesto a los instintos.
La razón naufragando en el deseo, el lienzo que se tiende para cubrir el espejo, y el paso decisivo del que ya no se vuelve.
El fetiche puesto en juego;
la confianza astral;
la verdad nunca explorada; y todas las palabras omitidas a la hora del relato.
La exacta sensación que tampoco fue descrita, en este laberinto del que solo se evade cuando la seducción ha muerto.
Ahora que la imagen desaparece
Ahora que la imagen desaparece tras la puerta.
Queda el perfume de este lado de la habitación;
una botella vacía, y borras de vino tinto en las dos copas.
Podría decirse que el lado inquieto de la pasión fue ocupado, lentamente, por un resquicio bucólico alterando la puesta.
Poniendo en orden los objetos, la memoria vendrá como un venablo a erizar la piel.
El cuerpo en tensión se hará presente en la cotidianeidad de la mañana,
:: ROBERTO AGUIRRE MOLINA 10:01 PM [+] ::
...
:: 28.2.06 ::
Yabez
roberto aguirre molina
ediciones junco y capulí, opúsculos de poesía, rosario, 2004,
formato: 11x10,5 cm., gofrado: gabriela rodi
Poemas recojidos en el interior
(acavallo, ajirri)
(ti tulo probisorio poraora)
Proivido tirar cigarrillos en el coso.
Adolfo Bioy Casares.
Bengo de una tierra pareja iyana;
Como la cin copa del sudor
Estamos avrasados aeya
I cuamdo nos bemos yegar
Sólo canta ide repemte caya;
Huno se ciemta iaparese el murmuyo:
Baya huno asaver de domde biene,
Pero es tan cinple común veso estimado.
DE DÍA ES COMO UNA ES PUMA que noce supera; el herror, si lo uviera, nonos pertenese. Parese memtira, caminar a esta ora i despertarce en la yanura, i ya es un poco tarde.
PROVEMOS, SUVAMOS, armemos o, en sin tecis, miremos el orisonte: ai enerjías que por una causa particular es negada, huno mira icebé, o viem, mirándonos desdayá suvimos el caminito que dejamos.
QUE NO NOS CURE la cura solamente. Que tengamos un despertar ique a la perra no se le ocurra cantar. Momemto de unas vuenas pájinas, que nadies se acerque iojalá no me equiboque.
YA NOCE SI TE AMO, es inportamte para mí poder escrivirlo i ací lo saven otros tantos comolio, quenada saven de ti.
NO JODAMOS CON LA EMOSIÓN, porque huno se da cuenta i escrive todo, comoci nadie lo fuera aber¿ Que el cantor cea el cantor i el que escrive otro i el que lea otro más.
AORA A MI SE ME OCURRE que la memtira es banidosa, porque quien yeba las de ganar es el que su da menos.
CAVE QUE DIGA cino cave?
SAVE QUE SUVE cino save?
SABE QUE SUVE cino sasia?
LIEGO A ES TUDIAR el fenómeno i yanostá
EN UN SILENSIO CAVE LA OPORTUNIDAD, en una cansión el cilensio come las patas de la bos.
DIA A DIA ESTÁ CON TANDO los meses para esplicar todo el tienpo a trabés del cual estaya
NO JODAMOS CON LA EMOSIÓN, aber sice dis para
QUES MÁS INPORTAMTE, amaro desamar?
PARAVIEN DE LOS OPORTUNISTAS, que caiga, total sienpre ai una mano avierta
QUE NO NOS CURE la varvarie, o vien que pase ácurar a todos deuna ves por todas
MANIANA ME ASERCO i pido que se termine está falta de irritasión.
QUECE TERMINE LA PASIENSIA de los cayados
LA BiDA ES toda emosión
CI AMO NO LO CÉ hip hip repito el trago
NO VECES lo que veso
SOMVRA EN GRANO de trigo maduro, por qué avlo de lo que me rodea, ah?
SI TOMO SE HENOJA como la cochina de su ermana illo ensima le pregunto cuamdo me duermo si boi a dormir
HALGUNA BES TENÍA que esplotar igual un poco de franela i caya su cavesa
CÓMO SE ASE para dejar un livro avierto i no mirarlo?
NOCÉ, PREFIERO dejar a la monta por un rato i preparar los amargos para mirar
I QUE SE JODA, cípide le digo esperá questoi con misa migos iantes me desocupe me rebuelco en sus vrasos iantes a pensar aora questoi solo
AORA SI USTÉ SUMA se da cuanta que no es ací la cosa
O LE MATAN EL POTRO ocelo cansan
POR APROCSIMASIÓN porque para lotro estám los quienes i los cuales del jenio
ABESES BALE el apuro dea notarlo porque biene nunca más
MIEMTRAS AFUERA todo el mundo escrive poecía, aquí solo nel canpo componiendo mi momta para ceguir
ipumto
(reflecsiones, Tomo Huno, Aguirre y Nédito).
(*) Publicado en El Soplo y El Viento n° 24,1; Ediciones delanada, Santa Fe, Octubre de 1.996
:: ROBERTO AGUIRRE MOLINA 11:21 PM [+] ::
...
roberto aguirre molina : la señora virgen
ediciones delanada, santa fe, 1985,
formato: 8 x 11 cm.
ilustraciones: Maria Celeste y Maria Gabriela A.M.
I
si le ves manchas de nubes
a un mar que no existe
y enfrentándolo
te habla de la Diosa de la noche
no le digas que la buscas
no le digas que la llamas
que no llore entre tus dedos
ese hilo de cabello de la luna
*
II
(quien anda por los andurriales del Salado
tropezando miserias y olores
haciendo del día una noche
sobre las espaldas
pidiendo una limosna de carne
esquivando las mordidas
y la huella de barro en los pantalones)
*
III
Uno que se ha visto
privado de un brazo de la Diosa
Uno que tiembla
por la carne del alma de la Diosa
Uno que al final de la noche
dice
en el cometa de la luna
recuperar la botellita de licor
la ventana de hade que mira el
mundo
he perdido
lo mejor que nunca tuve
la hora minuto afiebrada de la luna
la cantidad luminosa
Uno que dice
palabra tras otra.
*
IV
(quién se toma de los ojos
a volar por los barrios de la costa
aquel que fuiste y sin embargo el mismo
a buscar una sombra idéntica
y ya no existe
quien se toma de la fiebre de las manos
ya no es semejante
mirándose al espejo)
*
V
Uno que luna
a la sombra del río
espinado en las várices de la costa
paraná colastiné arroyo leyes
ha quedado expuesto al rocío
La noche
aquella noche en que la Diosa
se levantaba de su lecho para
acostarse
está cubierta de rocío
Está cubierta de rocío y desaparece.
*
VI
(si la luna que luna a la sombra
deja su huella marcada
entre los pliegues derrotados
del que la enfrenta para amarla
-hablarás de saber dirás palabras
sueltas como los dioses
unidad en cuerpo y alma)
*
VII
Uno que ha visto
a la rosa convertirse en flor
entre su cuerpo
Uno que la hizo
sangrar en flor abierta
gozar en cuerpo descubierto
Uno que tuvo
la rosa flor abierta de la Diosa
y el movimiento hechicero
de la noche acaecía
como un telón negro y transparente
oculto y maravillosamente revelado
tornando los cuerpos satinados
Uno que está diciendo
palabra tras
palabra.
*
VIII
(te abriste luna
con toda la luz sobre su cuerpo
te abriste luna
dejando que la grieta
lo llamase con su voz de miel
te ofrendaste
y en ritual mágico e irrepetible
él te hizo uno con su cuerpo
bebió tu licor
mientras lo hacías de su copa derramada
estuvieron en uno
como nuestros soberanos lo exigen
tentando una suerte irracional
y las cosas del mundo pasaban al costado)
*
IX
Uno que intenta
descifrar el idioma de la luna
ordenando letras desordenando
el cuerpo
que aprisiona un horizonte
con pulsar la mano
que toca y toca sin tocar
Uno dice
tengo la diosa de papel amarillo
lo que sé de ella es lo que me parece
un pedazo de eternidad
empapelado soñado
lo que sé de ella ahora es vivo olvido
irremediable recuerdo
¿podría en estos momentos besarla?
El amor que mueve al sol
y a otras estrellas
palabra tras palabra
háse fumado en el poniente.
*
X
Lo que nunca me dijiste
lo repite como lluvia
el viento de la costa
Allí eres una diosa que no existe
Lo que nunca dijiste
lo guardo cual semilla
en las voces de aquel cofre
Allí eres la diosa que no toma
Uno que está perdido
buscando la estrella en una rosa.
*
La Señora Virgen
Te miro como al ángel sagrado
(oh madonna errante)
que abrirá las puertas de los días sin claves
Alargo una sonrisa sin fondos
sobre tus cabellos azabaches
pensando en el vacío que ocupa
esta mano que escribe
en tu hilvanado calendario
de locos jugadores
Te miro en el espejo que delata el lugar
adonde debemos ir
un río te muestra como vives sin imagen
imperceptible amante delatora
Tiendo los dedos hasta el motivo
en que estás temblando
en la llama prendida
diciendo algunas frases que retiene
la corta e impropia luz
que alumbra el paisaje del encuentro
Y ya no te vas
aunque el carpo vuelva de la búsqueda
y el papel como un espejo carcomido
te aproxime en detalles
ajena y cercana luminaria de los solitarios.
§
:: ROBERTO AGUIRRE MOLINA 11:12 PM [+] ::
...
:: 10.2.06 ::
revista El Soplo y El Viento, número 26, ediciones delanada, santa fe, 1997
 
:: ROBERTO AGUIRRE MOLINA 7:11 AM [+] ::
...
:: 6.2.06 ::
Locografías
"liacefue", fotografia de roberto aguirre molina
Luis Ressia, ediciones delanada, santa fe, 2000.
Nació en Coronel Moldes (Córdoba) el 23/10/1931. Reside en Villa Mercedes (San Luis). Ha publicado: Indagaciones, 1980; La Isla de los Pájaros, 1986; Los Orígenes y otros poemas, 1986; Narrenhuaslein y otros poemas, 1987; El soplo y el Viento n° 7, 1988; La Isla, 1989; Reglas Antiguas de Alucinaciones, casete Grupo Basilisco, 1991, Mitomanías, ediciones delanada, 1992.
Prólogo
Tiempo y espacio
hombre y creación
navegan y navegan
en busca de un todo
o la nada absoluta.
Distancia
La noche
tú
y las horas que pasan
y no llegan.
Ceremonia
La noche
los gritos
las tumbas deshabitadas
la colina
su insomnio
la convención de los muertos
las palabras retumban
el semicírculo tiembla
los esqueletos enardecen
el aplauso cerrado
la hora de regreso
la noche viaja
las tumbas callan
el día llega
los muertos fingen su sueño.
Visionarios
Antiguamente
los que aún no habíamos nacido
solíamos reunirnos por las noches
a inventar historias que
luego
desarrollaríamos en
vida.
Despedida
Gracias por ayudarme a vivir
mas
no puedo arrojar de mi mente
la imagen de aquel cuervo que
murió de tristeza.
Decisión
Mañana
hará veintitrés años que me
he suicidado
fue en aquel instante de locura
que pensando en ella
obligué a mi padre que me engendrara.
Concierto
Reunidos los personajes
nunca a la misma hora
pero sí
la de costumbre
el adolescente calvo da inicio
al concierto
hace mucho
digamos bastante
la montaña controla si desafinan
escucha
y computa según reglas
antiguas
el desorden perfecto
eterno.
Iluminado
Pese a soportar cíclicas tempestades, sigue parado
frente al montículo de cenizas que antes era su
cuerpo.
Persistencia
Sobre mis huesos podridos flota
el recuerdo del farolito
que en la esquina del andén
abandonado
alumbró por primera vez
nuestros rostros.
:: ROBERTO AGUIRRE MOLINA 8:44 PM [+] ::
...
:: 8.12.05 ::
roberto aguirre molina: the rain fire storm
arvól, tinta de roberto aguirre molina
traducción: Silvia Campillo
de: 46 poemas agua de río, ediciones delanada, santa fe, 1987.
---------------------------------------------
the night
caresses you
in my shape
you spread your fingers
in the dark
you expand
you shed light
.
the opposite bank of the isle
absorbs
the transparent rustle
of the wings
of the light in the darkness
fog of fire
a shore
in the glowing mirror
of reality
.
(sand
the crest of the waves:
printing
on the shore)
.
flying
through the sand
mooning
skipping
the crest of the waves
swelling
we remain only
printing
printing that washes away
on the shore
.
the moon takes
her time
passing
crossing in a whisper
to another river
passing
without touching the hairs
of the gulf
passing
leaving the impression
in the song of the cricket
and the bronze wings
of lovers
passing
.
(to another river
of the gulf
on the song of the cricket)
.
somebody strikes
a light
from afar
only from afar
butterfly of light
glittering
on the island
the smoke
awakens the wind
of the night
.
sleeping
you love
inmensity
.
on your shoulders dreams
the moon
dancing paper
of the wind
breaking light
the shimmering follower
in each stroke of the flood
where one is nobody
the shadow of the unknown
breaks
the water
fades away
the correntada
bites
the weak shore
flesh
sand and moon
.
the rain fire storm
a hermit
lights a rainbow
in the draught?
somebody returns
pouncing
the defenceless
only a fool crosses
with his belongings
that is nothing
the river
in the correntada
.
:: ROBERTO AGUIRRE MOLINA 10:59 PM [+] ::
...
:: 6.12.05 ::
hadado
ediciones delanada, santa fe, 2000.
(escrito entre 1978/1980)
roberto aguirre molina
"kemiráz!! (elotro)" - tinta china, acuarela de roberto aguirre molina
. 1 .
una mano ríe en tus ojos
lento bajo
tal espacio
jadeo de la tarde
despierta duermes
. 2 .
sueño en tu realidad
tormentas de frío
arden en tu piel
cede la noche míos
zumo de la barbarie
. 3 .
camino en tus pies
descalza la huella
sos
el mismo
en otro
la mañana descubre
tú ante ti
. 4 .
tu lengua cambia de forma
interminable
sed el horizonte
ciego
el silencio de mis ojos
. 5 .
beso los párpados
boca grande
la turba
con preguntas
(soñamos luego del sueño)
. 6 .
un dios en tus ojos
preso
lo haces beso
el viento imita
la sita
. 7 .
salto en Suamor
cristal
mas
oscuro
huella en el vacío
olfato de la luz
. 8 .
tus ojos son mi cuerpo
en eso
soy sexo
aspiras el mar
sales de nadie
. 9 .
sed vacía de mí
. 10 .
tu cuerpo es una mirada
sereno
soy el
trueno
pantano lacre
morada de dientes
. 11 .
mi carne es tu sombra
. 12 .
espejos oyes en el roce
alarido
del sudor
herida
brillas para ser
miga
. 13 .
tu piel muda de tierra
orillos de la erosión
(tomas, mojas, das)
ángel, fiebre desnuda
. 14 .
la cama destendida
y en la almohada
el café labrado
ocultaba
el nocturno de tus ojos
.o.
:: ROBERTO AGUIRRE MOLINA 7:27 AM [+] ::
...
:: 25.11.05 ::
roberto aguirre molina: Ojo Conmigo.
tinta de roberto aguirre molina
julio,2000, poetas de santa fe, ediciones delanada
a mi hermano,
a mi padre.
Recortar fragmentos y anotarlos en mis partes intocadas, copista de su cuerpo sin fecha, autor sin nombre, cajón vacío. En un tiempo sin palabras una época habla donde la palabra es la omisión (una época hace al silencio).
El discurso es de nadie; nadie es palabra y nadie se convierte en palabra mortal.
I.
El cuerpo para dormir ilumina
las esferas, la boca toma el incendio
del color, la palabra se endurece
de luz, el ojo recorre
la penumbra, ama sin detalles.
II.
El acto
es informativo
del lamento.
Hecho el grito
según el pacto.
Echo el ojo
que habla
se calla.
III.
por temor
odiamos amar por temor,
por temor
cual tinta sobre papel mojado de blanco
arrojo despojos
en la quietud del silencio
habito mi desconocido soy
extranjero emocionado,
el ojo ve comida
en las sobras abandonadas:
un solo ser es la piel de la oscuridad
cuando llega o se va
el ojo
ante otra boca
muerde
mi cuerpo sin sueños.
IV.
rescatar sus restos y presentarlos
en una mesa decorada:
escoger la máscara de lo Sagrado.
Ofrenda
Todos mueren cuando nazco
a la hora de elegir
números olvidados del azar
dan otra
combinación verdadera:
son tan reales
que hasta miedo dan.
Ojo en la luz, continúo leyendo.
V.
Oigo pasos y no puedo distinguir
si son de afuera o de adentro.
Paralizado de movimientos
toca el aire con sus manos
escribe palabras o mensajes
o caricias
como si fuera él
el dueño de las palabras
el pulso del condenado
que ha encontrado el sitio junto
a su padre
marca cero
la boca muda
empeña las señas
el ojo, una oreja con sed.
VI.
boca: hedor del silencio
En un sueño desaparece
mi carne. Error.
Su carne se va.
Socorro mi cuerpo
dormido
el ojo
acuna detenida vida
duerme mi padre
sueña sin sueños.
VII.
lejana playa de arena.
En el agua un color de otras
voces
se acumulan en mí.
VIII.
amada llamada
que hayas llorado hoy
que tanto huyes de mí
mi cuerpo es un damero
para ceder al óleo sagrado
ojo que nada
en los dones del sacrificio.
IX.
Soy uno de ellos
dos de sus caras se han borrado
carcome la sal
me baño
la herida
por más luz
espejo mis ojos
dorados
en el sampler;
volante, volumen inerte.
X.
La abríamos; algunos no nos atrevíamos a descorrer la tela; recuerdo que ponía mi nariz en una esquina de la cajita y cerraba los ojos:
Encendía mi olfato;
depositaba sus manos en mis hombros y sonreía al escuchar los ruidos: su voz era el Trueno.
roberto aguirre molina nació el 16/5/53 en San Cristóbal. Reside en Santa Fe. Ha publicado: Introducción al instante (1984); La Señora Virgen (1985); 46 poemas agua de río (1987); Enero San Cristóbal (1989); Diario de la Conquista (1992) y Hadado (2000).
ojo conmigo tapa.jpg
:: ROBERTO AGUIRRE MOLINA 7:24 AM [+] ::
...
:: 27.10.05 ::
J. Rodolfo Wilcock
(traducción de Enrique M. Butti) en:
"Fragmentos", El Soplo y El Viento n° 25, santa fe, ediciones delanada, 1996.
tinta de roberto aguirre molina
"Quien me defenderá de tu hermoso rostro?"
(Miguel Angel Buonarroti)
Dos(de "Poesie inedite")
Conmigo desaparecerá mi mundo, la red
Que me he tejido como esa araña
Que está detenida en un ángulo de la tela
Y a veces come y a veces la remienda;
Pero su tela está cada vez más desgarrada
Y la araña no tiene ganas de arreglarla.
Continuarán entre tanto los otros mundos
Cada uno con su insecto en el centro, alerta,
Tramas brillantes o, a veces, manojos grises,
Pequeños ovillos como jaulas delicadas
Que no se resigan y en el medio la araña
Hasta que desaparece y nadie lo advierte.
Pero tú, ya que has querido que también fuese suyo
Este mundo que fue quizás el más hermoso,
Erizado de agujas de oro y fibras finas,
Abrázame, envuélvete en la misma
Compleja red que no se repite,
Hilo a hilo poséela y sostenla
Como lo hice hasta ahora mientras estaba solo.
~.~
Que se sepa que a mediados del siglo(de "Italienisches Liederbuch")
Que se sepa que a mediados de siglo
La tierra tuvo un sobresalto y se decidió
A crear lo mejor que podía crear
Por una vez, quizás por última vez.
Llamó a reunión a las mareas oceánicas,
A los metales preciosos, a las flores más raras,
Al Nilo, al Ganges, al Río de la Plata, y al Missisípi,
A los glaciares y a los desiertos y a los paquidermos,
Y no sabiendo qué hacer con este todo
Tan imponente y excesivo
Preguntó al primer durmiente que pasaba
Por el lago del sueño universal
Cómo veía él la perfección.
Me lo preguntó a mí, y así te creó a ti.
~.~
Me rindo, soy tuyo, puedes tasarme
(de Italienisches Liederbuch)
Me rindo, soy tuyo, puedes tasarme
Y venderme en la feria en un canasto
Si quieres, total, de ese canasto
Yo volveré a ti como un perrito
Para que me vendas de nuevo, pintado
A rayas o a cuadritos; lo que es seguro
Es que este perro no cambia ya de dueño.
Pero yo, que gozaba poseyendo,
¿Cómo es que gozote ser poseído?
¡Abajo el lomo, chicho, panza arriba,
A menear la cola en tu paraíso!
¡La divinidad ha pronunciado tu nombre
Y su voz vibra en tu medula!
Ladre, corre, baila: ¡que gran victoria
Esta rendición incondicional!
~.~
Huésped querida de mi cuerpo(de Poesie inedite)
Como cada rey se construye un nuevo palacio
Cada uno debe construirse una muerte
Para si mismo y para quienes ama.
Un pabellón para el reposo o para la caza,
Un mar verde sin acontecimientos
O un rincón de penitencia.
Nadie tolera la descomposición
Del alma que no puede concebirse
Fuera del cuerpo vivo.
Tejida de materia y de palabras
¿Adonde vas, tan frágil y tan lábil,
Alma, cuando mueres?
~.~
Lo escuche en el '57
(de Italienisches Liederbuch)
Lo escuche en el '57:
Que una estrella había aparecido por ahí
Y que se movía y se dirigía hacia Roma,
Acompañada por meteoritos luminosos
Y grandes trastornos en las comunicaciones
Y auroras boreales sobre la Antártida
Y migraciones insólitas de flamencos,
Islas que surgían en pleno Atlántico
Ya provistas de palmeras y de osos hormiguero
Y pequeños volcanes casi festivos.
Roma, distraída, estaba en otra cosa:
En como llenar sus últimos espacios vacíos
Con autos Fiat u otra marca,
Joyita de la industria nacional.
La historia de la estrella era sospechosa,
Quizás inventada por las agencias de prensa;
Además, no era la primera vez,
Al contrario, ya se habían visto demasiadas
Estrellas como esta caer en la nada.
Pero de noche yo la miraba allá,
Entre el temblor de los campos ilimitados
Y consultaba publicaciones científicas,
Seguro de que había nacido un prodigio
Más grandioso que cualquier prodigio conocido.
Saque el pasaje, entonces, y me vine
Y de veras en el aire había algo
Infinitamente turbador,
Algo que requería espera.
Y cuando al final Roma estuvo llena hasta el tope
De autos de todas las marcas te encontré.
~.~
Como las aguas abiertas del Mar Rojo
(de Italienisches Liederbuch)
Como las aguas abiertas del Mar Rojo
Un día el tiempo se dividió en dos
Y el presente se transformo en una especie de valle
Calmo, rebelde a toda ley,
Y en este valle no corría el Tiber
Y un vencejo estaba detenido alto en el cielo
Y también el ómnibus en el suburbio
Y ni una queja salía de las bocas.
Y no sucedió nada de especial;
Mientras la flecha de Zenón permaneció
Inmóvil entre el futuro y el pasado nada sucedió,
Los hechos son una variación de la nada,
Pero nadie los niega: nadie niega
Que aquel día en aquel lapso incalculable
Algo descendió, o surgió, o fue infundido
Que te concedió la belleza para siempre.
~.~
Al fuego(de Poesie inedite)
Fuego, compañero, querido amigo de la sombra,
Ardes y te apagas y gracias a mi renaces,
Tu, desesperado que quemarías el mundo
Y que solo te quemas a ti, aquí, envuelto en ti
Como la prostituta en el alba
Cuando enciende su pira de cada día
Y se da en pasto a las lentas brasas.
Hijo del rayo, eres ahora hijo del hombre;
Es necesario alimentarte, gato rojo.
Vuélvete tigre, salta, crece, devórate
Tanto si tanto lo deseas, redúceme a cenizas,
Que cada uno sea mordido por su fuego solitario
Y hecho llama, vuelto hermoso
Se incorpore al incendio original.
enrique m butti, foto: roberto aguirre molina
:: ROBERTO AGUIRRE MOLINA 7:16 AM [+] ::
...
:: 25.10.05 ::
Alvaro de Campos (Fernando Pessoa)
traducción de Enrique M. Butti (El Soplo y El Viento n° 26, dic. 97) ediciones delanada,
maquillaje & retoque de foto, roberto aguirre molina.
Al volante del Chevrolet por el camino de Sintra
Al volante del Chevrolet por el camino de Sintra
a la luz de la luna y entre sueño, por el camino desierto,
solo solo manejo casi casi despacio, y un poco
me parece, o me esfuerzo un poco para que me parezca
que sigo por otro camino, por otro sueño, por otro mundo,
que sigo sin dejar Lisboa ni marchar a Sintra,
que sigo, ¿y qué otra cosa hay en el seguir
que no sea parar para seguir?
Voy a pasar la noche en Sintra ya que no voy a pasarla en Lisboa,
pero cuando llegue a Sintra me pesará no haberme quedado en Lisboa.
Siempre esta turbación sin fin, sin nexo, sin efecto,
siempre, siempre, siempre
esta angustia excesiva del espíritu para nada,
en el camino dc Sintra, o en el camino del sueño,
o en el camino de la vida...
Dócil a los subconscientes movimientos que doy al volante,
se desliza debajo y conmigo el automóvil que me prestaron.
Sonrío y giro a la derecha:
iSobre cuantas cosas que me prestaron voy por el mundo!
iCuántas cosas que me prestaron manejo como mías!
iCuánto me prestaron, ay de mí, es lo que soy!
A la izquierda una cabaña -si, una cabaña- al borde del camino.
A la derecha el campo abierto, con la luna en el fondo.
El auto, que parecía prestarme libertad,
es ahora una cosa donde estoy encerrado,
que sólo puedo conducir si en él estoy encerrado,
que sólo domino si en él me incluyo, si él me incluye a mí.
A la izquierda, allá atrás, la cabaña modesta, mas que modesta.
La vida ahí debe ser feliz sólo porque no es la mía.
Si alguien me vio desde la ventana de la cabaña, soñará:
Ese sí que es feliz.
Tal vez para el chico que espía por los vidrios de la ventana del entretecho
fui (con el auto prestado) como un sueño, como un hada real.
Tal vez para la muchacha que se acerco, cuando oyó el motor, a la ventana de la cocina,
en el piso de abajo,
soy algo de ese príncipe que está en el corazón de toda muchacha,
y ella me seguirá mirando, inclinándose detrás de los vidrios,
hasta la curva en la que me pierdo.
¿dejo sueños detrás de mí, o es el automóvil que los deja?
¿Yo, conductor del automóvil prestado, o el automóvil prestado que yo conduzco?
En el camino de Sintra a la luz de luna, en la tristeza,
entre los campos y la noche,
manejando el Chevrolet prestado, desconsoladamente,
me pierdo en el camino futuro, me confundo con la distancia que alcanzo,
y, en un rapto terrible, repentino, violento, inconcebible, acelero...
Pero mi corazón se quedó en aquel montículo de piedras
del que me desvié, viéndolo sin verlo,
en la puerta de la cabaña
mi corazón vacío
mi corazón insatisfecho
mi corazón más humano que yo, más exacto que la vida.
En el camino de Sintra, cerca de medianoche, a la luz de la luna, al volante,
en el camino de Sintra, qué cansancio de la propia imaginación,
en el camino de Sintra, cada vez más cerca de Sintra,
en el camino de Sintra, cada vez menos cerca de mí...
~.~
Nota:
Pessoa se sabia habitante de un mundo en decadencia: "Decadencia es la pérdida total de inconsciencia. Y la inconsciencia es el fundamento de la vida: el corazón, si pudiera pensar, se detendría".
Asumió, en pleno, la plena conciencia, pero con un valor desmesurado trató de no perder los privilegios y la grandeza de lo que él llamaba "despersonalización dramática"; es decir, no quiso sacrificar la capacidad que el ejercicio literario de los siglos ofrece al escritor: ser la voz de muchos. Admiró a Whitman, que inventó un poeta que quería confundirse con el lector -virtualmente, con toda la humanidad-. "Como el panteísta se siente árbol, y hasta su flor, yo me siento varios. Me siento vivir vida ajenas, en mí, incompletamente, como si mi ser participase de todos los hombres incompletamente en cada uno, mediando una suma de no-yoes sintetizados en un yo postizo".
(Girondo: "Para apreciar el jamón, (no es indispensable ser chancho? Quien no logre transformarse en caballo, ¿podrá saborear el gusto de los valles y darse cuenta de lo que significa 'tirar el carro'?.,.
"Poseer una virgen es muy distinto a experimentar las sensaciones de la virgen mientras la estamos poseyendo, y una cosa es mirar el mar desde la playa, otra contemplarlo con unos ojos de cangrejos.
"(...) iPensar que durante toda su existencia, la mayoría de los hombres no han sido ni siquiera mujer!... ¿Cómo es posible que no se aburran de sus apetitos, de sus espasmos y que no necesiten experimentar, de vez en cuando los de las cucarachas... los de las madreselvas?").
La consigna de Pessoa fue: "iSé plural como el Universo!". Su aullido: "Dios mío, Dios mío, ¿A quién asisto? ¿Cuántos soy? ¿Quién es yo? ¿Qué es este intervalo que hay entre mí y mí?".
:: ROBERTO AGUIRRE MOLINA 7:37 AM [+] ::
...
:: 24.8.05 ::
Juan Manuel Inchauspe, foto de Juan R. Neme
FERNANDO PESSOA
Versiones y nota: Juan Manuel Inchauspe
Uno de los fenómenos más singulares de la obra poética del portugués Fernando Pessoa y el más abordado por el estudio y la crítica literaria es, sin ninguna duda, la existencia de los heterónimos.
El mismo Pessoa en su epistolario y en su obra en prosa, se refiere a las razones de la existencia literaria de esos autores, con nombre y apellido creados por él.
Los que siguen son fragmentos pertenecientes a esas declaraciones y que, a nuestro entender, nos acercan a la fuente de donde brotan esos seres imaginarios que "han escrito" una obra totalmente diferenciada de la que fuera firmada por el mismo poeta.
"Siempre, desde la niñez he tenido la necesidad de aumentar el mundo con personajes ficticios, sueños míos rigurosamente construidos, vistos con claridad fotográficas, comprendidos desde dentro de sus almas. Tendría no más de cinco años y ya me acompañaban - niño aislado como era y no quería dejar de ser - algunas de las figuras de mis sueños, como un tal Capitán Thiebault, un tal Chevalier de Pas y otros de los que me he olvidado (olvido o imperfecto recuerdo, que es una de las grandes saudades de mi vida). Esta tendencia no pasó con la infancia: se desarrolló en la adolescencia, arraigó cuando fui mayor y se ha convertido finalmente en la forma natural de mi espíritu. Hoy no tengo personalidad: cuanto en mí puede haber de humano lo he repartido entre los varios autores de cuya obra soy ejecutor. Hoy constituyo el punto de reunión de una pequeña humanidad tan sólo mía".
La siguiente declaración ha sido redactada en tercera persona: "Lo que escribe Fernando Pessoa corresponde a dos categorías de obras, que podemos llamar ortónimas y heterónimas. No corresponde decir que sean las autónimas o seudónimas, porque en verdad no lo son. Obra heterónima es la del autor fuera de su persona, la de una personalidad completa fabricada por él, como podría serlo la de cualquiera de los personajes de algún drama. Han hecho la obra de Fernando Pessoa, hasta ahora, tres nombres de persona: Alberto Caeiro, Ricardo Reis y Alvaro de Campos. Su personalidad debe ser considerada como diferente de la del autor. Cada una de ellas forma una especie de drama, y todas juntas forman otro drama. Es un drama 'en gente' en vez de 'en actos'".
Según su ficha autobiográfica, "Fernando Antonio Nogueira Pessoa nació el 13 de junio de 1888, en Lisboa".
Los poemas que siguen corresponden al heterónimo: Alvaro de Campos. Están fechados en los últimos cuatro años de su vida y permanecieron inéditos hasta después de su muerte, acaecida el 30 de noviembre de 1935.
- - - - - - - - - - - - - - - -> P O E M A S <- - - - - - - - - - - - - - - -
. . . . . . . . . . . .FERNANDO PESSOA. . . . . . . . . . .
ME RECOSTÉ
Me recosté en el sillón de la cubierta y cerré los ojos
y mi destino se me apareció en el alma como un precipicio.
Mi vida pasada se mezcló con la futura
y hubo en el medio un ruido de salón de fumadores
donde, en mis oídos, acababa el partido de ajedrez.
Ah, balanceado
en la sensación de las ondas.
Ah, envuelto
en la idea tan confortable de que hoy todavía no sea mañana.
De no tener, al menos, en este momento, ninguna responsabilidad,
de no tener responsabilidad propia, pero sintiéndome aquí,
arriba del sillón como un libro que la sueca dejó.
Ah, hundido en un sopor
de la imaginación, sin duda con un poco de sueño,
sosegadamente inquieto.
Tan igual de golpe al niño que fui en otro tiempo
cuando jugaba en la quinta y no sabía álgebra,
ni las otras álgebras con "x", "e" y "s" de sentimiento.
Ah, todo mi ser anhela
ese momento sin ninguna importancia
en mi vida.
Todo yo anhelo ese momento, como otros iguales
aquellos momentos en que no tuve ninguna importancia
aquellos en que comprendí todo el vacío de la existencia,
sin inteligencia para comprender.
Y habla luz de luna, y mar, y soledad Oh Alvaro.
QUIERO ACABAR
Quiero acabar entre rosas porque las amé en la infancia.
Los crisantemos de después, los deshojé al frío.
Hablen poco, despacio.
Que yo no oiga, sobre todo con le pensamiento.
¿Lo que quise? Tengo las manos vacías,
crispadas tristemente sobre la manta lejana.
¿Lo que pensé? Tengo la boca seca, abstracta.
¿Lo que viví? ¡Era tan bueno dormir!
ESTOY CANSADO
Estoy cansado, es claro,
porque, a cierta altura, la gente tiene que estar
cansada.
De qué estoy cansado, no lo sé:
de nada me serviría saberlo
pues el cansancio seguiría igual.
La herida duele porque duele
y no en función de la causa que la produjo.
Sí, estoy cansado
y un poco contento
de que el cansancio sea tan sólo esto¿
Una voluntad de sueño en el cuerpo,
un deseo de no pensar en el alma,
y por encima de todo una transparencia lúcida
del entendimiento retrospectivo.
Y la lujuria única de no tener ya esperanzas.
Soy inteligente, eso es todo.
He visto mucho y entendido mucho de lo que he visto
y hay un cierto placer hasta en el cansancio que esto nos da
que, al final, la cabeza siempre sirva para algo.
§
:: ROBERTO AGUIRRE MOLINA 7:51 AM [+] ::
...
:: 7.8.05 ::
KiWi, en Alto Verde, foto: Juan R. Neme
:: ROBERTO AGUIRRE MOLINA 11:51 PM [+] ::
...
P o e m a s de Kiwi
kiwi (Héctor Rolando Rodriguez, 1940):
Poeta y Alfarero, publicó: Poemas, El Soplo y El Viento n° 2 ¿ ediciones delanada, Santa Fe, 1986; Angüeras, El Soplo y El Viento n° 9 ¿ ediciones delanada, 1989; El Espejo Natal, El Soplo y El Viento n° 13 - ediciones delanada, 1991. Reside en Alto Verde.
ilustraciones realizadas por el autor
He conseguido
He conseguido mendrugos de afecto
y se los he arrojado a los peces
obtuve el hambre.
Lo dijo en un gesto.
*
3 cabezas de surubí
3 cabezas de surubí me trajeron
los hijos del pescador.
Las colgué de un gancho
en el ceibo.
Anochece.
Siento su olor.
En la oscuridad navego.
3 cabezas de surubí
y yo su cuerpo
*
Llegué a un punto
Llegué a un punto
en el que me dije
cualquier cosa que toques
será nuevo
Para probármelo
toqué las tres cabezas
y fui su cuerpo
Ellas abriendo sus bocas grandes
eso dijeron
*
Todavía le saltaba
Todavía le saltaba a chorros
la sangre por nariz y oídos,
Así la soledad
nos deja huecos ¿Dijo¿
suspendidos bajo el cielo
*
ANGÜERAS
Mateábamos:
las ramitas secas de los tártagos
se quebraban, con un chasquido,
a la siesta.
El miraba, girando la cabeza, callado.
Los pájaros ¿digo¿
En la isla se escuchan más fuerte ¿dice¿
Los zorzales son grandes
y pesados ¿digo¿
No, son espíritus ¿dice¿
Y cerró un bicho bolita
con el dedo gordo del pie.
*
En torno al fogón
En torno al fogón, sobre el barranco,
los pescadores. La noche
bogando estrellas
sobre el río
Rectos,
límpidos silbidos
interrumpen los diálogos,
angüeras.
Muy temprano, este año,
en torno al día de ánimas
participan
reclamando su vela
las almas aquellas.
*
De tanto andar
De tanto andar en pata por el bañado, buscando carnada,
sus piernas comenzaron a cubrirse de pústulas.
Temiendo empero algún daño
que pudieran haberle hecho
naranja diluida mediante,
en el almacén de Doña Chicha,
recurrió a la curadora.
Siguió fielmente sus indicaciones:
frotarse con aceite las partes;
bebiendo del mismo, cada día
durante una semana, una cuchara.
Debía asimismo precaverse del terror,
si en término
veía huir de entre sus nalgas
al bicho.
*
Arrimaos a la costa
I
Me fui al oscurecer
rumbiando pa la ranchada.
Solo,
en la nutriera.
Allá no había nadie
No quería quedarme en las casa.
Me acordé
de los arrimaos a la costa
y pegué la vuelta.
Me vine a tomar unos dulces
con vos.
*
II
Charlando en intérvalos de mate
me contaba de sus cosas
y de su andar.
Le interrogué acerca de esos ¿arrimaos a la costa¿
que nombrara
Dejó de sorber el mate, levantó la cabeza
clavó en mí una mirada inexpresiva
silenciosa
y, pacientemente, llevó la bombilla a su lugar.
*
En un tártago
En un tártago, escondido por el mburucuyá
han hecho su nido los zorzales
ellos, que solían alborotar,
distrayendo
la atención mía o la del gato
hacia otros árboles,
ahora observan en silencio
cuando me acerco desmalezando.
*
Aquello
Aquello
que le da su calidez
Sagrada
es la mirada y el roce
el vino
que exudan sus gestos
*
Terrible
Terrible
la abstinencia
Terror
de la resaca
la escoria
el hedor
de dios
*
Potencia
Se reintegra
No hay dos
Potencia
el creador
*
No sigo
No sigo
ni a los que amo
vamos juntos a donde estamos
*
Un gran gajo cayó
Un gran gajo cayó.
Entre los escombros,
mira, hallé
memoria de ternura.
Y todo lo olvidé.
*
Los hilos del día
Recoge los hilos del día.
Borda luna
en el follaje de la noche.
*
Así tu pensamiento
Así tu pensamiento
al mirar la única gota vacilante
que cuelga del alero
cuando se desliza, sigilosa,
al seno del silencio en su ruido
certero.
*
Apago la lámpara
Apago la lámpara
y se enciende un poema;
Para atraparlo, la enciendo:
se quema.
Emerges de la noche profunda
en el fuego que enciendo.
Caigo de rodillas.
Me signo con tu cuerpo.
*
Hay sesgos azules
Hay sesgos azules en el humo de la tarde.
En el cuenco arde el fuego:
el barro se hace piedra
para dar de beber.
*
Sobre la tierra calcinada
Sobre la tierra calcinada
trazo el carácter primero.
Solía andar por las quebradas
de noche bajo los árboles
en el bosque
perdido hasta encontrarme.
*
Desde el fogón
Desde el fogón el humo asciende lento.
Se demora en el follaje.
Termina el día.
Estrujo las hojas de salvia entre los dedos:
El perfume de la tarde. Su cuerpo.
*
Jugando en la hierba
Jugando en la hierba
los que aullamos de dolor.
*
DESTINATARIO
Está sentado en la cuneta
...
Cerda
acorazada tortuga
al desove
Leve
en la huída
...
Impertérrito
te atrapas
en la exacta valoración
del tiempo y el espacio.
Sapo.
Como una brasa
*_*
PESCADITOS DE BARRO
Salta
y
es un río
que riela
el pez
...
Río que fue
decantándose en mi
...
Dura greda límite
escudo de escamas
que el río penetra
...
Contra
coraza de escamas
Agua viva
...
Contra qué
dura greda chocas
dilatada pupila
...
Mira
y ya no es
sino la visión
que resguarda en sí
...
Miro.
Me penetra. Lo veo.
Río que fluye
incesante de mi.
*_*
REMOCIÓN DE ESCOMBROS
Las cuatro estaciones
terminó.
Ahora escucho su voz
en el silencio
de la luz
...
Desintoxica
escuchar el canto de un grillo
después de haber escuchado tanta mierda
...
Miro ahora las aguas escurriéndose
en las fisuras.
Minúsculo,
allá va otro mundo
en las fluctuaciones
*_*
III
Le convidé frutas
Me ofreció tabaco
Su alegría es dulce y perfumada
como el jugo de los mangos,
La mía se eleva
como aroma de tabaco
19/2/95
*
II
Bandadas de patos
pasan pesando sobre la pluma
En la cabina de mandos
una mano acaricia la transparencia del vidrio
Sobre los terrones de greda aletea
la luz del otoño
*
Le saludaron
Le saludaron diciendo
que se iban
aquí nomás
a la boca del ángel
a pescar
*
Al pasar resonarán
Al pasar resonarán
las caracolas en el bosque de turquesas
Y un río de serpientes de luz
ceñirá tu cuerpo
Resurgirás con pies de hule
y lengua de obsidiana
Ascendiendo la colina del águila
hendirás la roca
de la cual brotará sangre
que embriagará a todo ser vivo
sobre la tierra
24/8/76
*
El sapo en la puerta
El sapo en la puerta de su cueva,
yo en la mía.
Miramos caer la lluvia
08/11/86
*
Tal vez apagan
Tal vez apagan
la luna en las plumas
de una garza
*
Cuando te conocí
Cuando te conocí eras tan alto
que yo te llegaba al corazón
Ahora estará tan crecido
que seguramente tus ojos se empañan de estrellas
*
Pájaro anidado
Pájaro anidado en tinieblas.
Se alza,
rapaz, hacia las estrellas.
*
Comiendo una ciruela
Comiendo una ciruela
y otra
y otra más
he satisfecho largamente
mi corto deseo.
No comiendo una ciruela
y otra
y otra más,
mi deseo se hace tan grande
que no bastarían todos los ciruelos
ni frutos jugosos,
ni los otros frutos.
Mi hambre se hace digna
de los que deseo.
Esto es como una fruta extraña.
Sólo al morderla se la sabe conocida.
Y ya no se la deja.
----------------------------
:: ROBERTO AGUIRRE MOLINA 11:50 PM [+] ::
...
:: 21.6.05 ::
Elso Plador, tinta china
:: ROBERTO AGUIRRE MOLINA 10:22 AM [+] ::
...
elso plador.jpg
"Elso Plador", tinta china de roberto aguirre molina
:: ROBERTO AGUIRRE MOLINA 10:20 AM [+] ::
...
:: 16.6.05 ::
p o e m a s de Estela Figueroa
NATURALEZA
Tomates rojos
como una hendidura negra.
Limones amarillos
con pezones verdes.
Zanahorias erectas
papas ovales
bananas que yacen arqueadas.
Sexo sobre la mesa
donde amaso el pan.
*
FIN DE AÑO
En vuelo rasante pasó
la memoria del año que termina.
Pájaros sobre mi cabeza.
Momentos con amigos.
Palabras afectuosas.
Pájaros de ámbar
para el corazón que envejece.
Momentos de soledad.
Pocas palabras escritas.
Pájaros de sangre
en el papel
que venda las heridas.
En el aire enrarecido
un hombre triste como yo
me desveló algunas noches y se fue.
Pájaro del olvido.
¿Qué más? ¿Qué más?
Mis hijas alejándose.
Alejándose.
Por un motivo. Por otro.
Mis brazos: Pájaros de ceniza.
La mesa está servida como antes
pero con menos comensales.
El ¿Feliz Año Nuevo¿ con la copa en alto
hace que todo parezca igual.
Me cuesta sonreír pero sonrío.
Ninguna fiesta volverá a ser como antes
Pájaro de fuego
cuando la noche sorprendía como un regalo
cuyo envoltorio crujía entre sonrisas niñas
que la luz de mi amor
Pájaro lobo
guardaba ávidamente por un año.
*
UN ATARDECER EN ABRIL DESPUÉS DE UNA SEPARACIÓN
Ya no tengo a quién esperar
De modo que para qué preocuparse
Por cambiar las sábanas
o barrer el patio.
Se hace lo imprescindible
regar las plantas
dar de comer a los gatos
¿qué culpa tienen?
Al crepúsculo salgo a la calle
en busca de una cerveza.
Mi vecino homosexual me invita
a cenar este sábado en su casa.
Acepto.
Donde no hay sexo no hay problemas.
Estos encuentros
han llegado a ser mi único sentimiento.
Konotro, tinta de roberto aguirre molina
:: ROBERTO AGUIRRE MOLINA 7:06 AM [+] ::
...
francisco rodr |